Cuartos oscuros (darkrooms)

¿Ha terminado definitivamente la era de los cuartos oscuros en Alemania? Hace poco, las revistas urbanas, los blogs y las webs de la comunidad del ambiente gay informaron del cierre de varios cuartos oscuros con muchos años de historia en Berlín. Para mucha gente del ambiente fue una noticia impactante, ya que Berlín se consideraba una de las pocas metrópolis gay que quedaban, donde los hombres gais encuentran una oferta de cruising realmente variada y donde varios bares y discotecas muy populares siguen teniendo su cuarto oscuro. ¿Qué hay detrás de todo esto?
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Cuartos oscuros[/caption]
Cuartos oscuros: el atractivo sexual de lo desconocido
En el ambiente gay, las opiniones sobre los cuartos oscuros están tan divididas como las que hay sobre el cruising en lugares públicos. Para unos, esas salas traseras con luz tenue forman parte, sin más, de la vida nocturna gay. Otros, en cambio, no entienden el morbo del sexo anónimo con hombres a los que apenas se puede distinguir en la oscuridad. Seas del bando que seas: como un cuarto oscuro siempre está separado, con mayor o menor claridad, de la pista de baile o de la barra, ambos espacios suelen convivir en buena armonía y dan al bar o a la discoteca un aire algo canalla.
Cierran cuartos oscuros en Berlín: ¿qué hay detrás?
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Cierran cuartos oscuros en Berlín[/caption]Con el paso de los años, muchos bares y discotecas han renunciado a su cuarto oscuro. En muchos casos, simplemente ha disminuido el interés entre las generaciones más jóvenes de hombres gais. Si antes un cuarto oscuro era, sencillamente, la forma más fácil de desahogarse con otros hombres de manera espontánea y sin compromiso, hoy el panorama es distinto. Por un lado, el ambiente gay está menos marginado por la sociedad, y eso facilita mucho conocerse. Y, a la hora de buscar sexo espontáneo, hoy muchos hombres prefieren las apps de citas gay. Lanzarse a una aventura de cruising con un desconocido casi invisible en un cuarto oscuro es cada vez menos habitual. Pero el motivo no siempre es económico.
Los cuartos oscuros como imán del turismo gay
Berlín es famosa (y también tiene fama de transgresora) entre los gais de todo el mundo por su vida nocturna desenfrenada y liberal. Para muchos hombres gais curiosos, los cuartos oscuros forman parte de cualquier visita a Berlín. A la subida de los alquileres se sumaron en 2018, para algunos clubes y bares muy populares, problemas con la administración del distrito. No todos estos locales laberínticos cumplen las normas de seguridad actuales, por lo que algunos cuartos oscuros han tenido que cerrar, al menos temporalmente, hasta que se hagan las mejoras necesarias. Los turistas gais en Berlín pueden respirar tranquilos: con un poco de suerte, nada se interpondrá en el futuro al cruising en bares, discotecas y saunas.